30/6/10

Recordando batallas

Entonces te das cuenta de que la pasión,incluso la más fuerte,siempre termina por desvanecerse y el aburrimiento,la costumbre,pasa a ocupar su lugar.Y todo parece igual.Las mismas manos,los mismos ojos,igual,apagado,sin estímulos.
Y descubres que el amor, ése del cual tantos libros y películas hablan, resulta ser una mera fantasía.Y toca elegir: romper o engañar. Para renovarse,para recordar cómo era esa poderosa sensación que te devoraba el estómago cuando pensabas en él.En estar juntos. Y se sigue así, atrapados en un círculo vicioso de hipocresía en el que ninguno de los dos tiene el valor de decirle al otro que el sentimiento ha cambiado, que se ha agotado, que ha desaparecido.



LL.

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